lunes, 23 de marzo de 2009

Caras-duras

Marzo 22 de 2009

Por Azzurro

Una vez terminado el partido de ayer, los medios de comunicación rodearon a Carlos Marinelli para preguntarle por qué el árbitro lo había expulsado justo cuando Millos se acercaba, inmisericorde, a la victoria. Teníamos un jugador más en la cancha, luego de la expulsión de Omar Pérez y el segundo gol Azul parecía inevitable. Millonarios se abalanzaba sobre el arco del vecino y era cuestión de minutos poder celebrar la victoria Embajadora. Sin embargo, en una jugada aislada en la que el argentino comete una falta pequeña, éste termina expulsado y las posibilidades de Millonarios, enterradas.

La respuesta del argentino fue señalar que le dijo “cara dura” al árbitro, término, que según él, no es ofensivo en su natal Argentina… No mencionó nada sobre cómo tiró, rabioso, el balón contra el suelo justo en las narices del juez.

Este hecho resume la situación actual de Millonarios. En este pequeño episodio están todos los componentes que explican por qué nuestro equipo está en la posición en la que está. Es como si dirigentes, cuerpo técnico y jugadores azules estuvieran desconectados de su entorno. Como si hubieran perdido noción de las cosas. Como si sufrieran de un autismo de tal profundidad que no logran entender la magnitud e historia de los colores que representan.

La culpa de la situación actual de Millos no es solo del osado Marinelli, quien con sus palabras deja ver que nos cree a todos tarados. La culpa es de los directivos que no tienen un plan, ni una visión para Millonarios. Algunos de ellos se ven obligados a reaccionar a diario, presionados por una situación económica apremiante y toman decisiones que no muestran una visión de lo que quieren que sea Millonarios en el mediano plazo, pues sus colegas los abandonan cada vez que el Club se hunde; otros prefieren asegurarse de tener su cuota de jugadores activos en el Club, ver a Millonarios como su negocio personal en el que la hinchada es irrelevante y entorpecer cualquier iniciativa renovadora que se salga de su control; otros juegan a remedar a directivos de fútbol porque creen que eso les da gran estatus y relevancia social, sin analizar que están ahí no por sus capacidades, sino por su cargo (o antiguo cargo) público; y otros ven los toros desde las barreras, lejos de nuestras fronteras, sin untarse ni una uña del desastre que han causado. En pocas palabras, no tienen un plan; no tienen una visión.

La culpa es de un cuerpo técnico incompetente que se repite y que no muestra ni una sola variante. Que insiste con jugadores mediocres que pueden ser fácilmente reemplazados por los juveniles. Que se han mostrado incapaces de liderar sicológicamente (Mario no era DT de fútbol, pero esto si lo hacía magistralmente) a un grupo de jugadores. En las declaraciones que dio Quintabani ayer una vez terminado el Clásico, el pobre hombre parecía tan contrariado como si en vez de ser DT de fútbol, su trabajo fuera ser estratega de la selección de ajedrez de Ruanda. A Fútbolred le dijo: “"Me encantaría decir que estoy feliz en Millonarios, pero no puedes disfrutarlo como realmente quieres, pero bueno hay que asimilarlo, tener fortaleza y seguir con esperanzas.” Está en el lugar equivocado…

La culpa es de los jugadores, como Marinelli, que no tienen noción de lo que es Millonarios. Que creen que ponerse la camiseta de Millos es como hacerlo con cualquier otra. Que suponen que su mediocridad pasará inadvertida mientras se llenan sus bolsillos de millones de pesos. Que no tienen ni un gramo de vergüenza y por su naturaleza obtusa no ven lo gloriosos que serían si logran volver a este equipo grande, de nuevo.

El otro día oí al Gato Pérez decir que decidió retirarse del fútbol a sus 33 años porque si no podía jugar en Millonarios, prefería no hacerlo más. Cuanta falta hacen jugadores con amor por Millonarios…

Algunos dirán que la culpa también es de los hinchas que, a pesar de este panorama, insistimos en acompañar al equipo domingo a domingo y así financiamos este fracaso innegable. Sigo pensando, sin embargo, que lo único que tiene Millos hoy por hoy es hinchada y que si la hinchada deserta, es mejor que cierren el Club de una buena vez.

En los últimos partidos se ha visto una leve mejoría en el fútbol Azul, no lo voy a negar. Sin embargo, los puntos no llegan y desde ya nos sentimos eliminados así matemáticamente aún tengamos posibilidades. Qué pereza estar haciendo cuentas en la mitad del torneo. No es justo…

El cara dura no fue el árbitro del Clásico. Los caras-duras son todos los que han aportado para que Millonarios esté donde está. Gracias a ellos, hoy ser hincha de Millos es sinónimo de burla y de sufrimiento inútil.

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Azzurro

sábado, 7 de marzo de 2009

¿Acaso quieren desocupar el Campín?

Marzo 7 de 2009

Por Azzurro

El fútbol tiene un altísimo componente de magia. Al trabajo, a la lucha, a la técnica y a la entrega siempre se le tiene que sumar la magia para que los equipos sean grandes y se ganen el corazón de su hinchada. A este Millonarios, además de notársele poco trabajo, lucha, técnica y entrega, no se le ve ni una onza de magia. Nada.

No nos digamos mentiras: todos los partidos de este torneo han sido 90 minutos de pura incapacidad por parte de nuestro equipo. Millonarios no enamora, no mete miedo, no juega fútbol. Tenemos una defensa terriblemente débil y del medio campo hacia delante parecemos un equipo de colegio. No somos profundos, no hay juego colectivo. La técnica no existe y solo utilizamos los pelotazos para tratar de generar peligro.

Hoy perdimos ante el colero del campeonato jugando igual a como lo hemos hecho desde que este torneo comenzó. No hay absolutamente nada para resaltar. De pronto las ganas de Valencia y la vergüenza de Cuadrado; pero de resto, Millonarios es simplemente un equipo sin alma, sin magia.

Lo de Robayo es una tragedia griega (y él que soñaba con equipos en el exterior…). Los delanteros parecen almas en pena merodeando al lado de las sombras de los defensores contrarios; ni sueñan con que les llegue una pelota clara. La defensa no funciona y se le mete todo lo que le tiren por arriba. La creación simplemente no existe. Ni Marinelli, ni Estrada han mostrado la jerarquía que se requiere para echarse este equipo al hombro (aún no me atrevo a calificar a Sherman). Bedoya tiene momentos interesantes, pero volvió a ser el jugador que siempre termina amonestado (hoy expulsado al terminar el partido) y que parece más en un ring de lucha libre que en una cancha de fútbol.

¿Y Quintabani? ¿Alguien sabe algo de Quintabani? ¿Tenemos técnico?

No juzgo a aquellos que creen que la única solución que existe para cambiar la situación de Millonarios es dejar de ir al estadio. Creen que vaciar las graderías del Campín sacará corriendo a los dirigentes (¿Cuándo se irá de Millonarios la DNE?).

No creo que dejar de ir al Campín sea la solución. Siempre he dicho que para mi lo más grande de nuestro equipo es su hinchada y que abandonar el Campín sería terminar con Millonarios. No dejaré de ir partido tras partido, pase lo que pase. Pero soy franco: esto que está haciendo el equipo de Quintabani no es jugar fútbol. No hay magia. Quienes vamos al Campín todos los domingos queremos un poco de magia, de emoción, de ilusión. Si estos jugadores –que parecen muertos vivientes- no nos van a dar por lo menos una razón para ilusionarnos, no me sorprenderé de ver cómo el Campín se irá desocupando (la asistencia del partido contra Cúcuta ratificó la grandeza de esta hinchada). Hoy día no tenemos un equipo de fútbol; lo que tenemos es una demostración de incapacidad grupal. Y sinceramente, cada vez hay mejores cosas que hacer en Bogotá que ver este paupérrimo show que propone el equipo de Quintabani semana tras semana. ¿Acaso quieren desocupar el Campín?

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Azzurro

sábado, 28 de febrero de 2009

¿Será posible?

Por Azzurro

Febrero 28 de 2009

¿Será posible que Millonarios, luego de solo ganar un punto de doce posibles, logre ganarle al Cúcuta hoy en el Campín? ¿Será posible que luego del amago de despido, el DT logre afianzarse en su puesto? ¿Será posible que los jugadores que andan en un nivel paupérrimo (Casierra, Hurtado, Estrada, Milton, etc. etc. etc.) hoy saquen a relucir -¡por fin!- la clase por la que se les paga millones de pesos al mes? ¿Será posible que luego de muchos y profundos desaires, la hinchada -¡por fin!- reciba aire y salga feliz y cantando del Nemesio a las 8:30 p.m.?

Es cierto que Millonarios ha jugado 3 partidos de visitante y solo uno de local. Es verdad, también, que ha ido ganando 3 de esos 4 partidos. Pero también es cierto que tanto dentro como fuera de la cancha hemos tenido que ser testigos de una novela y un circo que solo nos tortura y nos convierte en el objeto de burla de todos nuestros rivales. Llegó la hora de darle vuelta al pésimo arranque –dentro y fuera de la cancha- del equipo que fue durante muchas décadas el más veces campeón de Colombia.

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Azzurro

lunes, 16 de febrero de 2009

Toque de queda en la Torre de Babel

Febrero 16 de 2009

Por: Azzurro

Todo esto parece un chiste. Luego de acumular meses de ansiedad e ilusión por ver a Millos en Bogotá de nuevo, nos toca padecer una verdadera tortura contra Quindío. Malos pases, poca profundidad, la humanidad salvadora de Oscar Córdoba y el autogol inexplicable de Iván Hurtado. Tortura para los azules. ¿Qué hice yo para merecer esto?

Pero como si esto todo fuera poco; como si no bastara con repetir nuestra fatídica historia una y otra vez; ahora nos toca ver de nuevo cómo se teje una novela impresionante en torno a nuestro equipo. Primero Quintabani se muestra disgustado por la presentación de su equipo y señala que Millonarios, su Millonarios, parece la Torre de Babel; luego, los jugadores denuncian preferencias por parte del DT, se contradicen y reclaman; y por último termina el presidente del Club dictando “toque de queda” para lo jugadores profesionales que hacen parte del plantel capitalino.

Uno no sabe si todo esto es una maquinación de los medios, o una burla de jugadores, dirigentes y cuerpo técnico contra la hinchada. Parecemos protagonistas de una cámara escondida…

Este equipo se hizo a la medida de lo que pidió el director técnico. Sus peticiones han sido atendidas por la dirigencia. El plan de trabajo de pretemporada se ha hecho según él lo ha solicitado. Si el trabajo físico fuese bueno, este equipo debería estar volando pues fue el que se preparó con más tiempo de anticipación de todo el torneo. Pero ese no es el caso…

Los jugadores son jugadores, en su mayoría, de trayectoria y experiencia. Deberían saber manejar la presión que significa jugar con la camiseta de Millonarios. Parece increíble que solo jugadores como Henríquez sobresalgan. El show que montaron estos jugadores el domingo en el Campín parecía una tragicomedia que Oscar Córdoba salvó…

Y en cuanto a los dirigentes por lo menos ahora parece que innovan en su acercamiento a los problemas en Millonarios. Dictar un toque de queda es una medida un poco estrafalaria pero por lo menos novedosa. Si el problema es de fiesta, entonces los millones de hinchas de Millonarios nos comprometemos a denunciar a cualquier jugador que detectemos fuera de su casa luego de las 10 p.m. Solo necesitamos un teléfono al cual podamos denunciar. Si ofrecen recompensa, tanto mejor…

Como siempre, somos los hinchas los que debemos sufrir las penurias de este chiste mal contado. Respeto a quienes creen que la solución es abandonar el Campín. Yo no creo que esa sea la solución. Sí creo que lo que debemos hacer es buscar plantear soluciones de fondo. Soluciones viables que se le puedan presentar a los dueños del Club y que éstos por lo menos las conozcan. Para eso el grupo y mi perfil en Facebook: para plantear soluciones y trabajarlas nosotros en conjunto para luego ofrecérselas a los dueños de nuestro equipo. Piénsenlo: hay que innovar en momentos de crisis. ¿Qué solución se quiere inventar usted para que Millos deje de ser una Torre de Babel en toque de queda?

Azzurro

sábado, 14 de febrero de 2009

Con la boleta en la mano

Por Azzurro

Febrero 14 de 2009

Falta un día para que Millos vuelva al Campín. Falta un día para que de nuevo la tarde bogotana se vista de azul y la ciudad entera oiga los cánticos de la hinchada más grande de Colombia. Falta un día para que de nuevo la ilusión aflore en las gargantas azules y creamos, una vez más, en la tan anhelada estrella 14.

No puedo dejar de recordar la catástrofe que sufrimos hace solo un par de meses. Esa tarde en la que, contra Envigado, los jugadores azules trotaron la cancha mientras Equidad aprovechaba todas las ventajas que dio Millonarios durante todo el torneo y nos sacaba a sombrerazos de la final del torneo. Cumplíamos así, el tercer torneo en línea sin clasificar a los cuadrangulares finales. El recuerdo es doloroso y ya parece crónico.

Durante estos meses amargos me pregunté una y otra vez si debía o no volver al estadio. Me cuestioné si debía invertir más dinero en esta ilusión que parece, a veces, enfermiza y febril. Subí una encuesta a la versión de este blog en la página oficial de Millonarios (81% de los encuestados, 922 personas, señalaron que sí regresarán al Campín). Conversé y debatí con mis amigos azules y compañeros de estadio. Lo medité en las noches y hasta analicé lo que podría hacer con esa plata para gastarla “mejor”.

Hoy, un día antes de que vuelva la ilusión a Bogotá, tengo en mi mano el abono que me acompañará durante este año. Decidí volver al Campín a ver a Millos. Y es que Millonarios no es un puñado de dirigentes; no es un grupo de jugadores que van y vienen; no es un recuerdo, ni una leyenda. Millonarios es su hinchada y la ilusión que vive en cada uno de sus hinchas. Es por eso que una vez más nos veremos en el Campín. Nos veremos sufriendo, gritando, celebrando… Nosotros somos Millonarios.

Barranquilla

El Millonarios de hace ocho días solo confunde. Luego de un primer tiempo muy interesante, cayó en un letargo que lo hizo perder ante un Junior aplicado y que supo aprovechar todas las ventajas que Millos le dio. Grave la poca lectura del partido por parte de Quintabani. Desde el banco se limitó a observar cómo el equipo se agotaba y se dejaba embestir una y otra vez por el onceno costeño. No logró reordenar al onceno y salimos con las manos vacias.

Siempre jugar en Barranquilla será difícil. Pero el primer tiempo dejó ver cosas tan interesantes que muchos nos dimos por ganadores.

Millonarios ha tenido problemas de regularidad en los últimos torneos. Puntos que hemos regalado infantilmente nos han hecho falta a la hora de clasificar. Esperemos que este torneo no sea una vez más la repetición de la repetidora.

Nota: Me disculpo por la falta de actualizaciones. Cambié de trabajo y no he podido estar tan activo como debería. Los invito a unirse al grupo del blog en Facebook y a incluir mi perfil en su lista de amigos.

Vamos Millos.

La gloria del pasado, vive en el Futuro.

Azzurro

lunes, 19 de enero de 2009

La camiseta que nunca fue: La pifia de El Tiempo

Enero 19 de 2009

Por Azzurro

En su edición de hoy, el periódico El Tiempo publicó un artículo en el cual especula sobre el diseño de la nueva camiseta Adidas de nuestro equipo. En una infografía desarrollada por el periódico, el equipo de la sección de deportes del diario se aventuró a señalar que este diseño será el utilizado por el Club. Señores: esa no es la camiseta.

Quiero hacer dos comentarios sobre este asunto:

1. No puedo sino tildar de irresponsable y ligera esta información emitida por el periódico El Tiempo, quien estrena flamante director. Los medios de comunicación no son espacios para rumores, suposiciones o especulaciones. Este tipo de notas solo desinforman y evidencian el afán que tienen ciertos medios de comunicación de vender gracias a Millonarios; sin importar la información que publican. Como hinchas de Millonarios debemos protestar ante estas actitudes irresponsables de varios medios de comunicación quienes se pifian con el fin de vender más periódicos, o subir su rating diario.
2. La grandeza de Millonarios está en su hinchada. No existe otra explicación para entender toda la expectativa que ha generado la nueva camiseta Embajadora. Todas las preventas por Internet han sido un éxito indiscutible. Es grato saber que Millonarios recibirá un dinero por cada prenda deportiva que Adidas venda durante la vigencia del contrato entre las dos partes. Con esto Millonarios sigue demostrando que está a la vanguardia y que existen miles de caminos en mercadeo que si son bien explotados se pueden volver un rubro muy importante para las finanzas de nuestro equipo.

Azzurro

miércoles, 14 de enero de 2009

La repetición de la repetidera

Enero 13 de 2009

Por Azzurro

Feliz año para todos. Espero que hayan descansado y que este año que comenzó sea por fin el año que todos hemos estado esperando hace ya un par de décadas.

He utilizado estos días de descanso para pensar sobre el futuro de Millonarios. He seguido atentamente la contratación de los refuerzos que ya se entrenan con el plantel azul. Bustos, Valencia y Marinelli son todos bienvenidos a nuestro equipo.

También, he estado pendiente del lanzamiento de la nueva camiseta a realizarse a principios de febrero y de la preventa de camisetas que realizó la página web. Los resultados de dicha preventa vuelven a confirmar la grandeza de la hinchada azul: se vendieron 700 camisetas en 2 horas. Los compradores no conocen el diseño de la misma e igual cada comprador invirtió cerca de 130 mil pesos para poder tener la camiseta diseñada por Adidas lo antes posible. Qué grandes son los hinchas azules.

Igualmente, he tomado nota de la pretemporada que adelanta Millos. Luego de un par de semanas de trabajo y de haber arrancado entrenamiento mucho antes que los demás equipos colombianos, los jugadores estarán en Paipa durante 8 días donde continuarán preparándose para el torneo que inicia en febrero. Se han anunciado partidos amistosos, algunos en Colombia –incluida la Copa Cafam que se jugará a finales de enero- y algunos en Ecuador.

Pero sobretodo, he utilizado estos días para confirmar mi impresión de que Millonarios y todos aquellos que lo rodeamos, estamos repitiendo su historia reciente; historia que nos ha llevado a fracaso tras fracaso. He notado que luego de cada fiasco en los últimos torneos, la dinámica posterior es casi idéntica. En ella participamos todos, desde hinchas, directivos, jugadores y periodistas.

El proceso es más o menos así: 1. Millos sale eliminado; 2. La hinchada pide la renuncia de todos, exige cambio radicales y refuerzos de renombre y amenaza con no volver al estadio; 3. Los directivos desaparecen siendo el presidente López el único que frentea la situación; 4. Salen despedidos un grupo de jugadores, generalmente suplentes que no son el problema; 5. Comienza el carrusel de rumores sobre refuerzos; 6. Los refuerzos o se demoran o parecen insuficientes o se enredan, mientras el DT de turno pide refuerzos que el Club no puede pagar; 7. Los medios de comunicación bogotanos hacen su agosto manipulando la ansiedad del hincha azul y agrandando problemas que no solo ocurren en Millonarios y que son normales en el fútbol colombiano (este artículo de El Tiempo es una clara muestra de ese modus operandi pusilánime y pandito de la prensa bogotana en torno a Millonarios); 8. Comienza la pretemporada, la gente se ilusiona; 9. Comienza el torneo y dependiendo de los primeros partidos los hinchas deciden cuál será el tono que manejarán con el equipo durante los meses que siguen; 10. En la última fecha de la primera fase, nos encontramos en el Campín o frente al televisor haciendo sumas, restas, divisiones y multiplicaciones mientras rogamos que no haya gol en algún estadio de Colombia y que nuestros jugadores se acuerden de la grandeza de Millonarios… La repetición de la repetidera.

Debo confesar que estoy cansado de esta dinámica. Si un problema se trata de solucionar de una manera que fracasa varias veces seguidas, pues hay que cambiar la solución. Los directivos deben entender que repetir formulas que no han funcionado es peligroso y los llevará al desastre. Es necesario que se sienten ellos, unos con otros. Se pongan de acuerdo en qué Millonarios quieren construir. Planifiquen, presupuesten, reten la lógica, innoven, comuniquen su visión a los hinchas, pero sobretodo, que se pongan de acuerdo. Una planeación y una visión conjunta de lo que quieren les ayudará a seleccionar mejor a los jugadores, a concentrarse en promover a los jugadores de las juveniles que se ajusten al plan, a que la agenda no la ponga el DT de turno sino una filosofía general de lo que debe ser Millonarios. Eso de que Millonarios no aguanta procesos en el largo plazo es falso; ¿cuánto tiempo más estará la DNE en Millonarios?; 20 años de sequía es un muy largo plazo…

Los jugadores que estén en Millonarios deben amar esta camiseta. No queremos más mercenarios. No queremos jugadores que jueguen pensando en una guerra del centavo. Si se quieren ganar millonadas deben ganar, deben triunfar. Rafael Robayo debe tener eso muy claro y presente. Celebro que hoy día el plantel compuesto por 29 jugadores, tenga cerca de 14 jugadores juveniles, varios de ellos figuras en las diferentes selecciones Colombia que conforman.

Estoy agotado de la prensa que solo se concentra en dañar. Los periodistas bogotanos deben evolucionar y entender que si a los equipos capitalinos les va bien, su labor y su negocio mejoran. Me remito de nuevo al artículo de El Tiempo de este lunes: claro que Millonarios adeuda plata; claro que hay tensiones dentro del equipo; claro que hay ansiedad; claro que la gestión deportiva ha fracasado. La razón es simple: no clasificamos hace 3 tornemos a los cuadrangulares. Esto impacta a Millonarios en lo administrativo, financiero, deportivo y hasta en lo psicológico. El periodista de El Tiempo descubrió el agua tibia. Lo que veo es que a pesar de que muchos equipos están en situaciones más apretadas (el Tolima ha dicho que posiblemente no jugará el próximo torneo), el foco siempre caerá y cae sobre Millonarios. Hablar mal de nuestro equipo vende, pero es lamentable que eso prime y se juegue con la ansiedad del hincha. Ojala la prensa y periodistas serios cambien y repiensen su formula hacia los equipos capitalinos, especialmente hacia Millonarios.

Pero lo que más inquietud me genera es la hinchada. Millonarios somos nosotros, sus hinchas. Somos la más grande, leal y noble de toda Colombia. No podemos caer en círculos viciosos. En trampas. Aún no sé si la solución sea dejar de ir al estadio; dejar de comprar mi abono. No sé si la solución sea continuar confiando ciegamente en soluciones que ya han demostrado su ineficacia. Lo que sí sé es que debemos lograr que se termine esta repetición de la repetidera. Debemos volvernos una fuerza que se encargue de generar ideas, de innovar, de crear valor en torno a Millonarios. En ese sentido llama la atención iniciativas como Asomillos, un grupo de hinchas con una postura propositiva, constructiva y ecuánime que busca crear espacios y propuestas para acabar con repetición de la repetidera al interior de Millos.

Quiero que los hinchas de Millonarios se conviertan en parte de la solución. Debemos organizarnos, crear y construir caminos. Nuestra lealtad, ilusión y amor por Millonarios es la base para convertir a Millonarios de nuevo en el equipo más veces campeón.

En los próximos días estaré abriendo espacios de interacción entre nosotros. Espacios sanos, constructivos y creativos. Quienes vengan a insultar, no serán bienvenidos. Ya hemos tenido suficiente de eso. Si los directivos, jugadores y periodistas no se logran poner de acuerdo en lo que debe ser Millonarios, me parece que los hinchas somos la voz más autorizada para tratar de lograr un cambio en las formulas que ya han fracasado una y otra vez. Los hinchas debemos motivar el fin de la repetición de la repetidera.

Azzurro